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Entrevista

¨La Minga Social dejó el mensaje de que aún podemos luchar, defender nuestra vida y dignidad

Colombia | 9 de junio de 2009

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Entrevista a Rafael Coiqcué, dirigente del Consejo Regional Indígena del Cauca.

Rafael Coiqcué es dirigente del Consejo Regional Indígena del Cauca
(CRIC) y originario del Nasa en Colombia. El CRIC fue fundado el 24 de
febrero de 1971 en el resguardo de Toribio en el Norte del Cauca,
poblado en su su mayoría por indígenas. Desde los quince años Rafael
empezó a asistir -acompañando a sus padres, también dirigentes y
fundadores del CRIC- a las asambleas, la recuperación de tierras, los
talleres de capacitación y las mingas comunitarias. Hoy que el
movimiento indígena colombiano trasciende, se consolida con las Mingas
Sociales Comunitarias y está en busca de la articulación con los
movimientos sociales en su país, es importante conocer detalles de
esta historia. Por eso Upsidedownworld entrevistó a este reconocido
líder del Valle del Cauca.

- ¿Cómo ha sido el proceso de fortalecimiento del Movimiento Indígena
en Colombia?

- El movimiento indígena ha tenido un proceso constante de
organización, avance social. Nosotros desde la Constitución de 1991,
cuando se reconoció a Colombia como un país multietnico, pluricultural
y los derechos de los pueblos indígenas. Nuestro derecho a la
educación autóctona, al territorio. a la autoridad. Entonces, nos
dedicamos a alimentar y fortalecer este proceso, pero luego nos dimos
cuenta que con la apertura económica y con la implementación del
modelo neoliberal, se comienza a perder este espacio que habíamos
construido con la participación de otros procesos sociales y
sindicales. Después, iniciamos un proceso de articulación,
fortalecimiento social y afianzamiento organizativo. Esto nos lleva en
el 2002-2003 a decir que la implementación del Plan Colombia era un
plan de muerte, agresión y de despojo a los pueblos y comenzamos a
llamar la atención para que eso no se diera. En el 2004 iniciamos lo
que fue El Caminar de la Palabra, El Congreso Itinerante con cuatro
puntos: 1.- Rechazo contundente al modelo neoliberal capitalista. 2.-
Rechazo a la reforma constitucional que beneficiaba solamente a las
empresas transnacionales y no respondía a los derechos de los pueblos.
3.- Rechazo al (TLC) Tratado de Libre Comercio (Colombia - EE.UU.) que
empezaba a implementarse. 4.- La Marcha a Cali, porque era necesario
comenzar a construir acciones de resistencia coordinada entre procesos
y entre pueblos. Ese fue el primer paso que dimos. En el 2005 hicimos
la consulta popular frente al TLC en seis municipios del Departamento
del Cauca donde mas de 60 mil personas participaron y el 98% le dijo
no al TLC, porque era desigual, inconsulto y que sólo beneficiaba a
algunas corporaciones multinacionales. Esto se expandió, luego se hizo
la consulta con los paperos, trigueros, indígenas, estudiantes,
sindicatos, mujeres y desplazados. Todas esas consultas, esas firmas,
se erradicaron mediante los sindicatos en el Congreso de los EE.UU.
para decir que los pueblos y este proceso no estaba de acuerdo con
este tratado y además, que el gobierno colombiano estaba violando los
derechos humanos como represalia por reclamar sus derechos. En el 2006
realizamos el proceso de Liberación de la Madre Tierra, que fue un
proceso de recuperación de tierra, porque en ese momento las tierras
estaban destinadas solamente a la producción de alcohol, carburizante,
palma aceitera y no se estaba garantizando la alimentación, ni el
Estado estaba propiciando las condiciones de producción de alimento.
Sino que estaba promoviendo la dependencia desde EE.UU. y Europa. Se
produjo una sobre importación de alimentos, 10 millones de toneladas
anuales, los indígenas, campesinos y afros, estábamos produciendo muy
poco y eso nos llamó profundamente la atención. Teníamos otras
reivindicaciones como liberar la tierra, liberar las conciencias,
salvar a la madre tierra, evitar el calentamiento global. Ahí,
construir vida y sembrar paz.

En mayo del 2006 fue la Tercera Minga. Se llamó la Cumbre Social de
los Pueblos, que se realizó en el Valle del Cauca donde participaron
mas de 40 mil personas. El gobierno nos reprimió, disparo y encarceló,
el resultado de esto fue más de 40 compañeros heridos y liciados. Pero
nosotros continuamos. No vamos a derrumbarnos frente a la política del
gobierno uribista. Como la resistencia continua, preparamos la Minga
del 2007, que se llamó Caminar por Colombia, por el país que queremos,
porque decimos que otro país es posible, que otro mundo es posible,
que entre todos somos capaces de conseguir una democracia
participativa, que respete la identidad, los derechos sociales,
culturales. Visitamos Cali, Armenia, Ibague, Bogotá. Estuvimos en
ciudad Bolívar, una de las zonas mas pobres de Bogotá, donde más de
dos millones de personas viven en el hacinamiento, la pobreza absoluta
y compartimos con ellos esta lucha, dijimos que en el año 2008
volveríamos, que era un primer paso para concretar un proceso de
articulación y de construcción por la unidad de los pueblos. En el
2008 comenzamos a preparar la dinámica en el Cauca, iniciamos con la
Minga Social y Comunitaria, porque teníamos claro de que la lucha no
es únicamente de los indios, es de todos y todas en Colombia. Por eso,
todos fueron convocados y fueron parte del proceso.

Entonces, propusimos arrancar de La María, la respuesta del gobierno
fue igual que en el 2006, 2007, represión, asesinato, mentiras por
parte de la prensa, que afirmaba que estábamos influenciados por la
guerrilla, que el Sexto Frente de las FARC, que el Jacobo Arenas era
el que nos manipulaba. Eso fue la justificación para atropellar como
lo hizo el gobierno, propicio cuatro muertos, dejó mas de 122 heridos,
15 lisiados. Después de eso, decidimos marchar a Cali, porque dijimos
que eso no se podía quedar así. Decidimos visibilizarlo, fuimos a Cali
y lo denunciamos ante una audiencia publica. En esta convocamos al
gobierno a un debate público en La María, lo hicimos. La audiencia se
realizó y durante esta Alvaro Uribe dijo: "No puedo aflojar un
milímetro a la política de desarrollo económico y de seguridad
democrática que estoy implementando". Ante esta actitud del
presidente, decidimos marchar a Bogotá con cinco puntos: 1.- Rechazo
al modelo económico capitalista. A los tratados de libre comercio
Colombia - EE.UU., Colombia - Canadá y Colombia - UE. 2.- Proponer la
derogatoria a las leyes de despojo, leyes forestales, de desarrollo
rural y la ley de aguas. Todas estas leyes que el gobierno y el
Congreso ilegítimo -premiado por los paramilitares- estaban
implementando eran inconsultas y atentaban contra los derechos
sociales, económicos y culturales de los pueblos indígenas, campesinos
y afros. 3.- Rechazo al Plan Colombia, que es un plan de muerte,
terror, agresión que apoyan los EE.UU. y la Unión Europea. Para
nosotros eso no sirve, el copamiento del territorio, la entrega de los
recursos naturales a las multinacionales y el debilitamiento del
tejido social, lo que hace es generar mayores inequidades, pérdidas de
derechos y de soberanía del pueblo colombiano, de las comunidades
indígenas, campesinas y afros. 4.- Exigir el cumplimiento de los
acuerdo de la Constitución de 1991 que reconoce los derechos sociales,
económicos , culturales de los pueblos indígenas y la firma del
convenio 169 de la OIT (Organización internacional del Trabajo). Esto
se está perdiendo, por eso exigimos el cumplimiento y la aplicación de
esos derechos fundamentales. 5.- Construcción de una Agenda Común de
Resistencia, porque solos no podemos. La lucha contra el modelo
neoliberal, los países capitalistas y las multinacionales es desigual.
Aquí la única estrategia como arma y que nos puede llevar a un
resultado, es la conciencia, la educación, la información, la unidad,
la resistencia y construcción de modelos alternativos de vida, que
respeten el ambiente y la diversidad. El 21 de noviembre del 2008 en
Bogotá hicimos la instalación de la Minga y se la entregamos a los
movimientos sociales y sindicales de Colombia. El Movimiento Indígena
dio el primer paso, pero la responsabilidad de la Minga es que, sea
promovida, impulsada y fortalecida por todos. Por consecuencia todos
la tendrán en sus agendas para el 2009, la socialización, el debate y
el fortalecimiento de los cinco puntos de la Minga en sus
organizaciones de base y que también propongan propuestas para
complementar los cinco puntos. En el 2009 tenemos dos acciones: una
reunión de evaluación y planeación conjunta que se realizará este mes
en la Universidad de Armenia y en octubre está planteado un Encuentro
Interétnico en el Valle Cauca - Nariño donde confluirán indígenas,
campesinos y afros, para construir un plan integral territorial
interétnico. Para el 12 de octubre se articulará el día de la Defensa
de la Tierra, de la no mercantilización de la naturaleza, también
planteamos que ese día debe realizarse un Congreso de las
organizaciones sociales en Colombia, donde podamos construir una
mínima agenda de unidad y lucha social.

Esos son los objetivos que tiene la Minga, la lucha continua, pero
serán los primeros avances que podremos articular y poder compartir
con una sola acción. Porque encontramos que en Colombia hay muchas
organizaciones luchando, resistiendo, pero cada uno esta por su lado,
cada uno busca defender sus intereses. Como tema mediático es bueno
para cada grupo, pero a largo plazo no sirve. Tiene que ser un plan
integral que nos permita defender la vida, la soberanía, nuestros
derechos sociales, culturales y la dignidad de todos los colombianos.
Ese es el propósito, eso es lo que venimos construyendo en Colombia y
compartiendo con países, comunidades y organizaciones sociales de
América Latina.

- ¿Qué significó la Minga Social de octubre del 2008?

- La Minga Social dejo un gran mensaje, que aun podemos luchar,
defender nuestra vida y dignidad, también de que podemos construir
articulación con los procesos. Es posible en este momento de crisis
social mundial y de violación de los derechos humanos, defender la
soberanía y comenzar a buscar alianzas, acuerdos con otros procesos en
América Latina. Ese fue uno de los mensajes que tuvo mas resonancia.
Lo otro fue la solidaridad, el reconocimiento de las organizaciones
sociales de América Latina con nuestra lucha, que respaldaron todo lo
que hicimos y denunciaron al gobierno colombiano cuando nos reprimía.
Eso hay que reconocerlo, valorarlo, porque si no es por ese
acompañamiento y esa visibilización, nos hubiesen desaparecido en ese
momento.

- ¿Se inspiró en la Marcha Zapatista del 2001?

- Nosotros hemos venido revisando, evaluando, aprendiendo y
compartiendo experiencias. Tenemos relaciones de trabajo con los
zapatistas con los bolivianos, la CONAIE de Ecuador, todas esas
experiencias y dinámicas las ponemos en práctica a ver como se pueden
implementar de acuerdo a las realidades. Lo que encontramos fue que
uno de los aspectos que los zapatistas lograron fue la visibilizacion,
solidaridad, reconocimiento y apoyo internacional. Esa fue una
estrategia que utilizaron y por eso hoy tienen los territorios
autónomos, un proceso alternativo de comunidades civiles. Igualmente,
Ecuador hizo un proceso de articulación, tumbo cuatro gobiernos y
luego no se que ha pasado allí. Pero esas debilidades deben servir de
fortalezas para continuar en la lucha. La otra experiencia es la de
Bolivia, después de 30 años han logrado unirse campesinos, indígenas,
sindicatos, obreros y estudiantes para llegar al poder a través del
gobierno de Evo Morales. Esa lucha sigue y ese gobierno ha sido
ratificado mediante el referendo, es un proceso importante que de
manera política, con propuestas con articulación de movimientos es
posible llegar a objetivos de interés social y de bienestar para
todos.

- ¿Cómo están las relaciones entre el Movimiento Indígena y la Guerrilla?

- Desde que nace la guerrilla de las FARC en 1965, lo hacen con una
plataforma política de defensa de los pobres, la reforma agraria y con
las armas al poder. Este proceso se ha venido desdibujando, porque les
ha interesado mas el poder, el manejo de las armas y no una lucha
social. Y cuando nosotros empezamos a construir un proceso
alternativo, exigir respeto a la dinámica de lucha civil, pacifica y
de movilización civil. Nos ven como un obstáculo, como un estorbo. Nos
amenazan, nos matan, así han sido asesinados muchos dirigentes
indígenas, por las FARC, el gobierno, los paramilitares, los partidos
políticos, todos nos golpean. Y a veces uno se pregunta si es que
todos se ponen de acuerdo para matarnos, perseguirnos. Igualmente la
contradicción esta porque en los territorios indígenas, no negamos la
existencia y la presencia de la guerrilla. Pero ellos son los que nos
quieren decir lo que tenemos que hacer. Nosotros somos comunidades con
autodeterminación, estamos construyendo autonomía y por eso pedimos
respeto. Respetamos la lucha armada, pero también respeten nuestra
lucha social pacifica. Y el conflicto armado que hay en Colombia, no
le ha servido al movimiento social, al contrario nos ha golpeado,
criminalizado, perseguido y asesinado. Al gobierno le sirve la guerra,
porque con eso recibe ayuda económica de los EE.UU. y Europa. También
a la guerrilla le sirve, porque con eso tiene el argumento de seguir
pidiendo ayuda y querer hegemonizar su ideología y lucha armada. Esto
es una justificación para que el gobierno fortalezca su fuerza
militar, la aplique a los territorios y luego le entregue los
territorios desalojados a las multinacionales. Para esa guerra tiene
que haber una salida política, de acuerdo y de construcción de
procesos civiles y sociales en Colombia. Nosotros hemos tenido
discusiones fuertes con la guerrilla y vamos a dar un debate publico
con ellos para preguntarles: ¿El movimiento indígena en Colombia y el
Cauca es un estorbo en su lucha de revolución o van a respetar nuestra
dinámica? ¿Por qué nos matan? ¿Por qué nos persiguen? ¿Por qué nos
amenazan? ¿Por qué dicen que somos colaboradores de la Fuerza Publica?
Pero también al gobierno: ¿Por que dicen que somos de las FARC o que
somos terroristas? A ambos le vamos a decir públicamente, cual es
nuestra posición desde esta lucha social y pacifica. Nosotros
entendemos que para el gobierno somos un estorbo, pero ahora estamos
entendiendo la guerrilla de que lado esta. ¿Está acompañando una lucha
social o esta defendiendo el interés de las multinacionales? Eso es lo
que vamos a evaluar en este momento que atraviesa Colombia.

- Sin embargo, un sector de los pueblos indígenas participó en la
lucha armada con el Quintín Lame ¿Cómo fue esa experiencia?

- En 1971 cuando nace el CRIC, la represión y los asesinatos de
líderes y comunidades por parte de los terratenientes, políticos y la
fuerza publica fue muy agresiva, asesinando alrededor de 600
dirigentes indígenas. Entonces, en una etapa crucial que se llamo la
recuperación de Cabildo Indígena de Corinto López Adentro en 1984
donde la fuerza publica mató a 100 indígenas y destruyó más de 2 mil
hectáreas de cultivos. Entonces, dijimos si ellos nos van a matar,
nosotros también debemos armarnos. Así fue que nació el Quintín Lame
para defender las luchas indígenas y la recuperación de la tierra.
Después a medida que fue pasando el tiempo, vimos que ese no era el
camino, ni la estrategia de lucha. Porque eso nos tenia de igual a
igual con armas, de despiadados y de no respetar los derechos, que no
era conveniente y decidimos dejar las armas y vincularnos al proceso
de paz que fue en 1991, igual que el M19. Esto lo hicimos porque para
nosotros el camino es una lucha social, civil con propuestas y
articulación con otros movimientos sociales de Colombia y América
Latina. Eso es lo que seguimos impulsando con fuerza mientras no se
apague el sol.

- ¿El movimiento indígena en Colombia planea articular un proyecto
político electoral?

- Nosotros hemos sido muy críticos con los proyectos electorales. Por
un lado, decimos tenemos que fortalecer toda una dinámica social,
tenemos que construir un proceso de unidad, establecer unos criterios
de relacionamiento y articulación, tenemos que llegar a la agenda
común de resistencias, después podremos decir quien será el candidato
o que movimiento podrá representar fielmente ese mandato soberano del
pueblo y que el movimiento político que se decida construir o apoyar,
debe responder a esa dinámica de defensa de la soberanía, de los
derechos, el territorio y la dignidad del pueblo colombiano. Es como
lo primero, porque lo que hemos visto en los últimos tiempos hay
movimientos que han querido tomar ese nombre, pero lo han hecho de
manera mediatica, solamente con el fin de ganar simpatizantes,
confundir al pueblo. Tiene que ser primero un proceso de conciencia,
organización, resistencia y luego sí, vamos viendo cuales son las
estrategias y acciones para que se consolide ese proceso, para que
haya una propuesta de construcción de país de un gobierno alternativo.
Pero por ahora seguimos en el proceso de resistencia social y
pacifica.

- ¿Cual es su balance del gobierno de Alvaro Uribe y del Paramilitarismo?

- Desde que llega Uribe al gobierno implementa una política que
denomino Política de Seguridad Democrática. Hoy está cuestionado por
los falsos positivos, que son el asesinato de la fuerza publica contra
civiles, para luego decir que eran guerrilleros. Eso fue lo que Uribe
hizo en estos años. Cuando se destapó eso provocó un rotundo
cuestionamiento nacional e internacional. La otra es el Congreso
"Paramilitar", existen mas de ochenta congresistas investigados y
alrededor de 18 que han estado encarcelados (ocho siguen en proceso),
igualmente concejales, diputados, gobernadores, alcaldes que apoyaron
ese proyecto político y hoy están desprestigiados. Por eso decimos que
el gobierno es ilegitimo, porque no responde a los intereses del
pueblo sino a particulares. Asimismo, las leyes que han construido se
están cayendo, porque el pueblo ha dicho que no han sido consultadas.
Por ejemplo la Ley de Justicia y Paz que debería darle una reparación
integral a las víctimas del paramilitarismo que son miles de personas
en Colombia, estamos viendo que no se ha cumplido ese objetivo,
extraditaron a los jefes paramilitares para que no denunciaran que los
partidos políticos, algunos líderes regionales y el mismo gobierno
esta involucrado, por eso los extraditaron a EE.UU. para que no
hablasen. Toda esta situación ha generado que el pueblo se vuelva a
levantar. El otro motivo ha sido el TLC Colombia - EE.UU. que no lo
han podido firmar, porque el objetivo del gobierno de Alvaro Uribe era
que en el 2006 estuviera firmado. Lo tiene frenado el gobierno de
Barack Obama, que le exige mejores condiciones en derechos humanos y
de reconocimiento a la lucha social. Este gobierno miente al decir que
la economía esta blindada ante la crisis, por ese afán de entregar los
recursos naturales a las multinacionales, de firmar los TLCs. Esa es
una mentira, los tratados acrecientan la pérdida de los derechos
humanos y de la soberanía nacional. Este gobierno esta desacreditado,
pero todavía es muy fuerte porque tiene apoyo de EE.UU. y de la Unión
Europea.

Fuente: Yásser Gómez

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