Alba TV

comunicacion de los pueblos

RSS youtube vimeo
Portada » Análisis y Opinión » Venezuela

Por Juan Carlos Valdéz

Control de cambio: ¿eliminar o ajustar?

Venezuela | 12 de septiembre de 2017

imprimir

El presidente Chávez se vio obligado a implementar un control de cambio en el año 2003 por el ataque financiero que sufriera el país, caracterizado por una descomunal fuga de divisas, cuyo móvil era claramente dejarnos sin reservas líquidas para así dificultarnos el cumplimiento de compromisos internacionales y la adquisición de bienes y servicios en el mercado internacional.

Ese ataque financiero fue el remate que siguió al paro empresarial y al paro petrolero. Queda claro que esas tres acciones de la oposición venezolana buscaban debilitar económicamente al Estado venezolano, al punto de que no pudiera cumplir compromisos financieros y comerciales en el ámbito internacional, y en el ámbito nacional, que la población venezolana se viera imposibilitada de satisfacer sus necesidades básicas, y así debilitar la base popular del gobierno, provocando un desespero de la población.

Pero volviendo al tema específico de este artículo, debemos entender el control de cambio como un instrumento de política cambiaria que consiste en regular oficialmente la compra y venta de divisas en un país; entendemos entonces que tal medida era necesaria en el contexto descrito en los párrafos anteriores. Luego para evaluar su efectividad, debemos analizar además de las causas que lo hicieron necesario, los objetivos de su aplicación y, sobre todo, la forma en que ha sido implementado. Cabe destacar que los controles de cambio no son buenos o malos per sé, eso va a depender de los elementos planteados para evaluar su efectividad. Como ejemplo de control de cambio exitoso podemos exponer el Estado de Barbados: un Estado caribeño, independizado de la corona británica en el año 66, y el cual tiene más de 20 años con control de cambio, y es una de las economías más prósperas del Caribe (claro, no tiene una oposición apátrida dirigida por EE.UU. impulsando acciones nacionales e internacionales para derrocar el gobierno).

El presidente Chávez implementó el control de cambio para evitar que continuara la fuga de capitales y mantener el precio del bolívar frente al dólar a una tasa fija; lo que debía conducir también a una estabilidad de precios sobre bienes importados, incluyendo bienes y servicios de producción nacional que utilizan como materia prima insumos importados.

Luego de 14 años de haberse implementado el control de cambio se puede evidenciar que los objetivos que se perseguían con su aplicación no han sido alcanzados del todo, ya que no se ha impedido la fuga de divisas; ha surgido un mercado negro de divisas, impulsado por una página web que ha logrado captar la confianza de los agentes económicos y ha distorsionado lo relativo a la paridad cambiaria con el dólar estadounidense y con el euro, afectando también los precios de bienes y servicios en el mercado interno. Sobre la base de estos resultados debemos evaluar los otros dos elementos que nos darán la respuesta acerca de si es necesario eliminar el control de cambio, o si debe mantenerse.

El primero de los elementos a evaluar es la causa que dio origen al establecimiento del control de cambio. En este sentido debemos verificar si se mantienen las condiciones que obligaron al presidente Chávez a adoptar esa medida.

Como ya dijimos, en el primer lustro del gobierno de Chávez la oposición usó la vieja estrategia de guerra de atacar la economía del país para generar malestar en la población y de esa manera desestabilizar las bases populares del gobierno. La fuga de dólares fue su remate en 2003. ¿Cómo debía impactar ese ataque a las reservas del país? El Estado venezolano vende petróleo y recibe como pago dólares estadounidenses, con esos dólares el Estado cumple con sus deudas internacionales, generadas por actividades comerciales o producto de préstamos de la banca internacional, así como también, son de esos dólares que el gobierno entrega a los particulares nacionales para las transacciones internacionales que estos realizan. Eso nos da la idea de que cada dólar que le compramos al gobierno es un dólar menos en las reservas internacionales. La estrategia de la oposición consistía en crear caos y destrucción en el país de manera que el gobierno se viera en la necesidad de utilizar dólares de la reserva para reponer los daños y cubrir las carencias generadas por la acción opositora, pero para evitar que el gobierno venezolano pudiera subsanar los daños que la oposición planificó a la economía, comenzaron a comprar millones de dólares diarios al Estado para sacarlos a bancos en EE.UU. y otros países, y de esa forma evitar que la economía venezolana contara con los dólares suficientes para recuperarse del ataque interno, planificado por la oposición. Este fue el contexto en medio del cual el presidente Chávez tuvo que implementar el control de cambio. Las preguntas son: ¿las condiciones cambiaron, a favor, de tal manera que ya no se justifica la medida?, ¿EE.UU. y sus sicarios en Venezuela abandonaron su actitud en contra de la economía venezolana?, ¿tenemos reservas suficientes como para arriesgarnos a soportar otro plan de fuga de divisas? Las respuestas a todas esas preguntas es un evidente NO.

Las circunstancias que obligaron al presidente Chávez a implementar el control de cambio no solo se mantienen sino que han empeorado: tenemos menos reservas internacionales hoy que las que tenía el país para el momento en que el presidente Chávez implantó la medida. Si bien hubo fuga de divisas aun con la implementación del control de cambio, sin la aplicación de esa medida hubiésemos tenido el arca vacía en pocas semanas, al ritmo que se estaban liquidando las divisas. Los actos terroristas (guarimbas) planificados por la oposición venezolana en los años 2014 y 2017, que ocasionaron destrozos a infraestructuras públicas y privadas, gastos extraordinarios en equipos de control de orden público, y el asesinato de más de un centenar de vidas humanas, han obligado al gobierno a realizar ingentes gastos en divisas para solventar buena parte de esos daños ocasionados a partir de una planificación delictiva, todo eso en el marco de una caída importante del precio del barril de petróleo en el mercado internacional, lo que repercute directamente en la posibilidad que tiene Venezuela de adquirir las divisas suficientes para sufragar gastos y compromisos internacionales, que a su vez repercuten directamente en la economía interna. Aunado a todo esto, la verdadera oposición en Venezuela (EE.UU.), encabezada por su actual presidente Donald Trump, ha aplicado sanciones financieras al Estado venezolano para reducir aún más la posibilidad de Venezuela para adquirir dólares estadounidenses, y de esa manera estrangular la economía venezolana y asfixiarnos a todos los venezolanos y derrocar el gobierno del presidente Nicolás Maduro. Ante este escenario actual, ¿qué creen ustedes que ocurriría si se elimina el control de cambio?

Entonces, nos queda finalmente evaluar los mecanismos utilizados durante la implementación del control de cambio. La creación de dos tipos de cambio para una misma divisa (en el caso del dólar estadounidense) tiene como finalidad, en el caso del tipo de cambio más bajo, adquirir bienes esenciales importados a un precio bajo y que el consumidor venezolano, en el mercado interno, pueda tener fácil acceso a esos productos; esto por su principal característica: son bienes esenciales para la población y para la producción nacional. El otro tipo de cambio con un precio mayor, se supone que es utilizado para la adquisición de bienes que no son considerados esenciales.

Para los detractores del control de cambio esta dicotomía en el tipo de cambio del dólar estadounidense es fuente de corrupción, porque es buen negocio obtener dólares a la tasa oficial más baja y venderlo a la tasa oficial más alta, o mejor aún, venderlos a la tasa del mercado ilegal. Esta es la causa, según ellos, de la fuga de divisas, de la escasez de bienes esenciales y de la subida de precio de los mismos. Con esta aseveración los detractores del control de cambio develan una falla en el mecanismo, y es que no se controla que los dólares cumplan con el destino para el cual fueron otorgados; pero en lugar de plantear una solución para esa falla, proponen la eliminación absoluta del control de cambio, como si esa decisión dependiese del mecanismo y no de los elementos fácticos que condujeron a su aplicación.

Los que consideramos que debe mantenerse el control de cambio, porque las rezones que lo justificaron se han agudizado, notamos que la principal falla en la aplicación se ubica en la poca o inexistente transparencia en el otorgamiento del tipo de cambio de menor precio (actualmente ese tipo de cambio es el DIPRO). Por ser el tipo de cambio con el que se deben adquirir los bienes esenciales, tienen prioridad en el otorgamiento y se dispone la mayor cantidad de divisas para entregarse a ese precio. El problema básico radica en que al no haber manera de acceder a la información de quién recibe ese tipo de divisas, en qué cantidad las recibe, cuándo las recibe y para qué las recibe, es imposible que el pueblo venezolano (último beneficiario de la política cambiaria del gobierno) pueda ejercer su derecho a la contraloría social y vigilar que esas divisas cumplan el destino para el que fueron entregadas. Incluso se puede ir más allá: deberíamos poder hacerle seguimiento a los bienes que se importen con esas divisas, desde el proveedor, hasta su llegada a cualquiera de los puertos venezolanos (como ocurre con algunas empresas de encomiendas internacionales, las cuales permiten que el usuario pueda hacerle seguimiento a su encomienda). Eso beneficiaría también a los empresarios honestos a no caer en manos de algún funcionario que intente retener su mercancía, ya sea por ineficiente o por corrupto, ya que el pueblo estaría pendiente también de la oportuna entrada de esas mercancías al mercado nacional.

Venezuela tiene uno de los índices de acceso a internet más altos del continente americano. El hecho de que los venezolanos podamos verificar desde nuestras casas las informaciones antes descritas, le daría una enorme confianza al venezolano en la transparencia de la actuación gubernamental en el tema de la administración de divisas, y encendería la luz en el otorgamiento de divisas, para evitar que corruptos e ineficientes se aprovechen de la oscuridad que supone la falta de información sobre el tema. Esta transparencia debe trasladarse a toda la cadena de distribución de los bienes nacionales e importados para los distintos centros de expendio, pero esto lo trataremos en detalle en un próximo artículo donde hablaremos de cómo combatir y vencer la especulación sin precedentes que sufre el mercado de bienes y servicios en Venezuela.

Donde el pueblo pueda vigilar, la corrupción y la ineficiencia saldrán despavoridas.


Fuente: 15 y Último

Categorías: -

Ultimas Análisis y Opinión

Más Análisis y Opinión »

Ultimas de Venezuela

Más sobre Venezuela »

Logo Alba TV

Alba TV es un proyecto para la integración desde los pueblos, desde los movimientos sociales, desde las comunidades que junto a las televisoras comunitarias del continente articulamos las luchas populares contra el imperialismo, por la construcción y fortalecimiento de la identidad del sur, y para impulsar las transformaciones políticas, económicas y culturales hacia el socialismo.

Email: albadelospueblos@gmail.com

Caracas - Venezuela

RSS youtube vimeo

Alba TV 2007 - 2017
Permitida la reproducción citando la fuente.

Desarrollado con software libre
SPIP | Xhtml | CSS