#ATV

comunicacion de los pueblos

RSS youtube vimeo
Portada » Análisis y Opinión » Venezuela

Por: Jessica Dos Santos Jardim

Dólar ¿Yesterday?

Venezuela | 13 de octubre de 2017

imprimir

El pasado 7 de septiembre, justo un mes después de haberse instalado la Asamblea Nacional Constituyente, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció una serie de medidas económicas enmarcadas en el denominado “Plan Constituyente de Paz y Prosperidad”.

Por lo pronto, casi ninguna de estas medidas ha mitigado los golpes que día tras día padecen nuestros bolsillos. Sin embargo, algunas han generado grandes expectativas o, al menos, un poco de curiosidad. Entre ellas, la posible creación de una canasta de monedas.

“Vamos a implementar un nuevo sistema de pago internacional, a crear una canasta de monedas para liberarnos del dólar a través de las divisas de libre convertibilidad (el yuan, el euro, los yenes, las rupias) hasta liberarnos de las amarras del dólar, una moneda opresora”, expresó el jefe de Estado venezolano.

Ahora, ¿es tan fácil como suena?

A la raíz

Para entender a profundidad el yugo del dólar estadounidense sobre el comercio y las finanzas internacionales nos toca remontarnos a julio del año 1944, cuando a través de los denominados “Acuerdos de Bretton Woods” se establecieron las reglas para las relaciones comerciales y financieras del mundo.

Estos acuerdos surgieron, precisamente, durante la conferencia monetaria y financiera de las Naciones Unidas realizada en el complejo hotelero de Bretton Woods, en Nueva Hampshire, EE.UU.

Fue justo allí donde se decidió la creación tanto del Banco Mundial (BM) como del Fondo Monetario Internacional (FMI) y, acto seguido, la mayoría de las naciones fijaron su tipo de cambio respecto al dólar.

“Ahí se establece que todo el sistema económico imperante, a partir de entonces, va a girar en torno a la economía norteamericana. Por eso, aunque la Unión Soviética fue el vencedor militar de la Segunda Guerra Mundial, el vencedor político y económico fue EE.UU”, explica Luis Salas Rodríguez, director del Centro de Estudios de Economía Política de la Universidad Bolivariana de Venezuela.

En efecto, durante aquellos años, Norteamérica surgió como la economía más fuerte del mundo: no había sufrido las destrucciones de la guerra y tenía una industria manufacturera poderosa que le permitió enriquecerse vendiendo armas y prestando dinero a los combatientes. De hecho, la producción industrial de EE.UU. en 1945 fue más del doble de la producción comprendida entre los años 1935 y 1939.

“EE.UU. aprovechó su posición en la geopolítica del momento e impuso el dólar como la principal moneda. Eso lo colocó en una posición muy ventajosa respecto a los demás países del planeta: adquirieron la hegemonía económica y, con ello, la posibilidad de chantajear a países y continentes enteros”, agrega Juan Carlos Valdez, abogado y especialista en derecho tributario y financiero.

Norteamérica tuvo con esto el mercado mundial para sus exportaciones y acceso sin restricciones a materias primas vitales. Sin embargo, con el paso de los años, se ha ido creando una “canasta de monedas de reserva” que agregó algunas variaciones al tablero.

¿Una canasta?

La mencionada canasta está compuesta por monedas que son universalmente aceptadas y escogidas por los bancos centrales para acumular los ahorros de una nación.

Estas monedas son seleccionadas por el comité ejecutivo del FMI. De hecho, el propio FMI realiza sus operaciones a través de una especie de divisa propia llamada “derechos especiales de giro”, cuyo valor está determinado, precisamente, por estas monedas de reserva.

Sin embargo, no cualquier moneda tiene el privilegio de tener este estatus. “Para que una moneda sea incorporada tiene que cumplir muchos requisitos, pero fundamentalmente debe corresponder a una economía fuerte, con un alto nivel de exportación, para que así cuente con la aceptación en otros países”, comenta el profesor Luis Salas.

Hasta hace poco la canasta de monedas de reserva estaba dominada solo por el dólar, el euro, la libra esterlina y el yen japonés. No obstante, el primero de octubre del año 2016 se aprobó la inclusión del yuan chino (también conocido como renminbi) a la canasta.

“El yuan ingresa con una posición privilegiada porque pasa a ser la tercera moneda más fuerte de la canasta después del dólar y el euro, por encima de la libra esterlina y del yen japonés. De hecho, 33% de las transacciones estadounidenses son en yuanes. ¿Cómo se explica eso? El principal acreedor de EE.UU. es, precisamente, China; además, hay grandes empresas norteamericanas en China. Y 37% de las transacciones de Europa son en yuanes, también. El yuan puede cambiar la correlación de fuerzas del planeta. China es hoy en día, claramente, la primera economía del mundo”, agrega el experto en economía Juan Carlos Valdez.

Las más famosas

Ahora, hay que agregar que también existen otras monedas, que no forman parte de la canasta de reserva internacional pero sí son aceptadas para transacciones comerciales a nivel mundial. Estas monedas son las conocidas “divisas plenamente convertibles”.

En el mundo existen 154 divisas no convertibles y solo 11 plenamente convertibles. Las divisas plenamente convertibles son el mismo dólar, el euro, el yen japonés, la libra esterlina, el yuan chino, el dólar australiano, el dólar canadiense, el dólar neozelandés, la corona sueca, la corona danesa y la corona noruega.

Así como también existen las “divisas parcialmente convertibles”, monedas aceptadas en unos cuantos países del mundo, como el rublo ruso o la rupia india.

Precisamente, el yuan, el rublo, la rupia y el euro serán las apuestas del gobierno venezolano para romper con la llamada “dictadura del dólar”.

¿Es realista creer que un pequeño país de Suramérica podrá dar semejante batalla? ¿Sería posible que algunos vecinos se unan a la iniciativa?

LOS DETRACTORES DE LA MEDIDA ALEGAN QUE ES ABSURDO IMPLEMENTAR UNA CANASTA DE MONEDAS CUANDO EE.UU. PAGA EL PETRÓLEO EN DÓLARES.

Hay quienes alegan que sí: “40% de nuestra producción de petróleo la compra China, 20% EE.UU. ‒aproximadamente‒, otro 20% la India, 10% entre el Caribe y Cuba y 10% otros países de Latinoamérica. ¿Qué pasaría si a todos les decimos: “Páganos en yuanes”?, una moneda aceptada en el mundo que sí está respaldada, porque China es la principal reserva de oro del mundo. ¿No podríamos animar a los demás a tranzar en yuanes? De ser así, ¿qué pasaría con EE.UU? Porque su mayor industria no son las armas: es la maquinita de imprimir dólares. Si se lograse cambiar el poder del dólar, el castillo de naipes de EE.UU. se caería”, nos dice Juan Carlos Valdez.

No obstante, los principales detractores de la medida alegan que es “absurdo” implementar una canasta de monedas cuando Estados Unidos es el principal comprador de petróleo venezolano y lo paga, precisamente, en dólares.

“Eso también es falso. EE.UU. cada vez nos compra menos petróleo. En 2015 Norteamérica nos compraba, aproximadamente, 900.000 barriles diarios; en 2016 fueron solo 702.000 barriles diarios y sustancialmente va bajando y bajando; es parte de la guerra”, añade el experto.

Entre lo viejo y lo nuevo

Aun así, no todo es color de rosas. “Al estar el sistema económico mundial dispuesto en torno al dólar, eso implica algunas dificultades. Por ejemplo: si un país determinado no te acepta otra moneda sino el dólar, pues necesariamente tendríamos que convertir esa moneda en dólares y pagar comisiones o diferencial cambiario. También es difícil establecer las equivalencias (cotización del bolívar respecto al rublo o la rupia), pues actualmente se establecen en torno al dólar como unidad de cuenta”, explica el profesor venezolano Luis Salas Rodríguez.

Pero ¿vale la pena intentarlo?: “Claro, porque al diversificar nuestras monedas se reduce la dependencia respecto al dólar, lo mismo que hicimos cuando diversificamos los compradores de petróleo. Además, todo parece indicar que, más temprano que tarde, otra moneda, probablemente el yuan, va a desplazar, si no total al menos parcialmente, al dólar. Y lo mejor es estar preparado para ese escenario futuro”, agrega Salas.

Entonces ¿no hay nada que perder?, ¿EE.UU. aceptará sin chistar?: “Hay una tesis, nada descabellada, que señala que el asesinato de Muamar Gadafi se debió a sus pretensiones de crear una moneda que se iba a llamar el ‘dinar oro’ y serviría para transacciones entre países africanos, lo cual iba a debilitar fuertemente al dólar”, comenta Valdez.

…y alguien más

Empero, Gadafi no fue el único que alguna vez tuvo esta idea. “Venezuela ya se había planteado esto con anterioridad. Chávez mismo planteó que había que diversificar las monedas, por eso surgió la iniciativa del ‘sucre’, que tuvo un comienzo provisorio pero después, lamentablemente, quedó estancada”, nos recuerda Salas.

Además del “sucre”, Hugo Chávez, durante la II Cumbre América del Sur-Países Árabes, realizada en el año 2009, planteó la posibilidad de crear el “petro”: una moneda respaldada por reservas petroleras.

“Algunos minimizan estas ideas, otros las consideran infantiles, utópicas, locuras de madrugada. Pero estas son propuestas para un mundo nuevo, porque el mundo actual es víctima del imperio del dólar. Estados Unidos ha comprado medio mundo con puros papeles verdes que no tienen sustentación económica. A mí me emociona la sola idea de una moneda internacional, una petromoneda que se fundamente en las grandes reservas de petróleo que tenemos algunos países del mundo”, manifestó Chávez.

“En efecto, nosotros tenemos lo que necesitan todos los países del mundo para subsistir: petróleo. El petróleo es el alimento de los países, como decía Henry Kissinger. La cantidad de petróleo certificado que tiene Venezuela, porque aún hay mucho sin certificar, está por encima de lo que ha consumido la Tierra en estos últimos cien años. Tenemos muchas opciones”, finaliza Valdez.

¿Será que esta vez conseguiremos avanzar un poquito más?


Publicado originalmente en Épale el 9 de octubre de 2017

Categorías: -

Ultimas Análisis y Opinión

Más Análisis y Opinión »

Logo Alba TV

Alba TV es un proyecto para la integración desde los pueblos, desde los movimientos sociales, desde las comunidades que junto a las televisoras comunitarias del continente articulamos las luchas populares contra el imperialismo, por la construcción y fortalecimiento de la identidad del sur, y para impulsar las transformaciones políticas, económicas y culturales hacia el socialismo.

Email: albadelospueblos@gmail.com

Caracas - Venezuela

RSS youtube vimeo

#ATV 2007 - 2017
Permitida la reproducción citando la fuente.

Desarrollado con software libre
SPIP | Xhtml | CSS