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Temas polémicos a debatir a propósito de la Constituyente

Una nueva oportunidad para hablar de marihuana

Venezuela | 10 de julio de 2017

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El uso del cannabis por la humanidad tiene registros que se remontan en la civilización China al 6.000 a.C., cuando utilizaban su semilla en algunas comidas o procesaban el cáñamo - fibra de la marihuana - para producir hebras, que tejidas podían ser convertidas en tela o cuerdas bastantes resistentes.

Su introducción a Europa se estima en los años 500 a.C., y el primer impass con esta cultura - que fue impuesta en América tras la invasión y el genocidio – se registra recién en 1.484 de nuestra era, cuando el Papa Inocencio VIII expide un decreto declarando que el cáñamo era un sacramento impío de “las masas satánicas”, tal pronunciamiento se da en el marco de la guerra entre la Iglesia Católica y la cultura árabe. (1)

Desde 1.823, James Monroe propone e instaura la política exterior expansionista conocida como la Doctrina Monroe, con la que los Estados Unidos de Norteamérica (EE.UU.) se proponen monopolizar las relaciones intra-regionales y truncar los procesos de integración autónomos que se gesten en el resto del continente, configurándose como la respuesta del imperio naciente al proyecto Bolivariano de integración latinoamericana.(2)

Posterior a la Segunda Guerra Mundial cuando EE.UU. se posiciona como una potencia militar, constituye instancias para viabilizar su política exterior enfocada a la dominación y el expansionismo. La Organización de Naciones Unidas (ONU) nace en 1.945 y específicamente para garantizar lazos de dependencia con países del mismo continente se funda en 1.948 la Organización de Estados Americanos (OEA).

En materia de atención a las sustancias consideradas ilícitas, la política exterior diseñada desde los Estaos Unidos se empieza a implementar/imponer a través de la Convención Única de las Naciones Unidas sobre Estupefacientes de 1.961, enmendada por el protocolo de 1.972; la Convención de las Naciones Unidas sobre Sustancias Psicotrópicas de 1.971, la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas de 1.988, entre otros acuerdos que no son más que la extensión del paradigma estadounidense en el tratamiento de la marihuana definido en el Marihuana Tax Act o Ley de Tasación de la Marihuana de 1.937; y la Ley de Prevención y Control del Abuso de Drogas impulsada por el expresidente norteamericano Richard Nixon, popularmente conocida como la política de “Guerra contra las drogas”, definida por su fuerte contenido prohibicionista y su carácter punitivo.

Esta política de represión y persecución al consumo y cultivo de la marihuana luego de más de medio siglo de aplicación, no redujo los índices de consumo ni producción. Recientemente se vienen generando cambios en la legislación norteamericana que parecieran responder más al contexto y exigencias económicas, que a la realidad y necesidad de su población.

Los estados Colorado y Washington fueron los primeros en legalizar el uso recreacional en 2012, mientras en las últimas elecciones presidenciales, además de Trump, también ganó la propuesta del uso recreativo de la marihuana en Maine, Massachusetts y todos los estados del oeste de Estados Unidos, incluyendo California y Nevada.

Los estados donde ha sido legalizado la producción de marihuana se ha subordinado la misma a la industria del agroquímico, desde la semilla hasta los fertilizantes, y este modo de producción fue exportado a otros países como Colombia, siendo ahora junto a E.E.U.U., los principales productores de marihuana genéticamente alterada en la región.

Intervinieron el ADN de la cannabis sativa, pero esta vez no fue con fines medicinales, como se hizo cuando se redujo el nivel del tetrahidrocannabinol (THC) para atender a pacientes con cáncer o Parkinson, esta vez la intervinieron para elevar los niveles de concentración de THC y generar efectos más potentes en el sistema nervioso del consumidor, con efectos secundarios que aún están en estudio, también disimularon su olor, entre otras propiedades que integraron o eliminaron para potenciar su consumo y comercialización.

Esta mercancía que produjo la industria transgénica es popularmente conocida como cripy o súper marihuana, y es comercialmente mucho más atractiva para el narcotráfico y el micro tráfico ya que en teoría produce mayores niveles de dependencia, su costo de venta al público es mayor al de la marihuana natural y la distribución se hace en gramos, teniendo un mayor control sobre la comercialización del producto.

Este contexto actual devela una vez más la doble moral estadounidense en el manejo de su política exterior, por muchos años exportó la “guerra contra las drogas” como método para abordar la problemática que fue copiado o impuesto en la mayoría de los países del continente, justificación con la que implementaron el Plan Colombia en la nación neogranadina, pero años después el resultado es que siguen siendo EE.UU. y Colombia los principales productores y consumidores de estupefacientes en la región y ahora también son los principales productores de marihuana transgénica.

Autodeterminación

Tras ser electos Hugo Chávez Frías en Venezuela, Luiz Inacio Lula Da Silva en Brasil y Néstor Kirchner en Argentina, se desencadenó en Latinoamérica un proceso de integración regional que rescató proyectos históricos como el Bolivarianismo y la noción de la Patria Grande. Emergen instancias como PetroCaribe para el desarrollo de políticas propias en materia de complementariedad energética, o la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) como instancia de encuentro continental sin la presencia de naciones como Estados Unidos o Canadá, quienes han desarrollado una política internacional de intervencionismo e irrespeto a la autodeterminación de los pueblos.

En materia de tratamiento y manejo de estupefacientes en 2005 el Presidente Hugo Chávez expulsó a la Drug Enforcement Administration (DEA por sus siglas en inglés) del país, ente cuya efectividad es cuestionada a escala mundial con el Plan Colombia como principal referencia regional de su fracaso. Sin embargo, el paradigma punitivo y de persecución no ha cambiado en nuestro país, el exministro de Interior, Justicia y Paz, Miguel Rodríguez Torres, durante su gestión penalizó la comercialización de papeles de tabaco, entre otros implementos, con lo que se pretendía reducir el consumo de marihuana. Meses después el verdadero efecto que se registra fue el incremento en los precios de venta de ese producto y además ahora es un nuevo rubro, por así decirlo, en el mercado del microtráfico.

La convocatoria hecha por el Presidente Nicolás Maduro a un proceso Nacional Constituyente abre nuevamente la posibilidad de sentarnos a debatir sin tabú, con estadísticas, antecedentes y argumentos, cuál debe ser nuestra postura como nación frente al manejo de la producción y consumo de marihuana. Bolivia dio ejemplo de soberanía y autodeterminación al salirse de esas convenciones internacionales que condenaban la tradición ancestral de mascar hoja de coca, reconfiguró las condiciones de adhesión a los tratados internacionales y ajusto su legislación nacional, demostrando que solo hace falta voluntad política para tratar estos temas.

Son múltiples los países que han cambiado su postura de persecución a la marihuana, registrando valiosos aportes que debemos tomar en cuenta para definir una política propia en la materia. En 2.016 el parlamento uruguayo sancionó finalmente la Ley que despenaliza la producción y consumo de marihuana, donde se plantea que la producción y distribución del cannabis queden en manos de un monopolio estatal y su venta se efectuaría mediante la construcción de un registro de consumidores con derechos a ciertos gramos mensuales. Deberíamos cuestionarnos la viabilidad que tiene para nuestro Estado asumir el control de este mercado y cuál sería el papel del Poder Popular como garante del proceso.

En Holanda el Estado no ejerció un monopolio, en este país es delito el consumo de cualquier sustancia prohibida, según informan los documentos del Ministerio de Asuntos Exteriores Holandés, pero existe un acuerdo judicial de no perseguir el consumo en los “Coffe Shops”, establecimientos instalados en solo 81 de los 443 municipios holandeses, donde la venta se hace de forma controlada y sin intermediación ni beneficios para el narcotráfico.

Es indispensable analizar esas y otras experiencias para constituir una nueva perspectiva del problema, visibilizando que la tradición de perseguir y estigmatizar el consumo de marihuana solo ha complejizado más el conflicto, siendo los jóvenes de los barrios los principales afectados, el 68,8% de los presos en Venezuela son hombres jóvenes con edades comprendidas entre 18 y 28 años, la mayoría acusados por delitos asociados al tráfico o microtráfico de sustancias consideradas ilícitas. (4)

Mientras en Facebook anuncios publicitarios posicionan como exitosos ciertos proyectos culinarios cuyo ingrediente innovador es la marihuana, es decir si tienes dinero para ir a un "restaurant gourmet" la puedes consumir, pero si eres un joven obrero sin ese poder adquisitivo, deberás disfrutar de la marihuana en la clandestinidad.

Otro elemento a resaltar en la concepción Holandesa sobre el tratamiento a la marihuana, fue la reclasificación que tuvo ésta y otras sustancias al dividirlas en drogas duras (cocaína, heroína y pastillas) y drogas blandas (marihuana y hachís). En nuestro país esta reclasificación debería ir encaminada a identificar como sustancias consideradas legales y socialmente aceptadas, como el alcohol, están presentes en la mayoría de los accidentes fatales de tránsito, casos de violencia intrafamiliar o riñas comunitarios, y así definir el consumo de cuales sustancias está asociado a índices de violencia y mortalidad, para en base a esas estadísticas establecer herramientas de control y concientización sobre su consumo.


(1) ¿Porro o plomo? La actual política prohibicionista sobre la marihuana como fuente de ineficiencia en la actualidad nacional

(2) La tesis del Estado Fallido como legitimación de la injerencia en el siglo XXI

(3) "Made in USA" Estados Unidos está dejando de ser sólo un consumidor de drogas ilícitas, para convertirse también en un importante productor

(4) Situación penitenciaria en Venezuela


JC/AlbaTV/2017

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