Alba TV

comunicacion de los pueblos

RSS youtube vimeo
Portada » Noticias » Internacional

Entrevista a Giorgio Cremaschi

"Venezuela, una prueba de fuego única"

Internacional | 18 de febrero de 2018

imprimir

El 4 de marzo, en Italia se votará por la elección de los 630 diputados y los 315 senadores. En la misma fecha también se desarrollarán las elecciones regionales en Lacio y en Lombardía.

Por la primera vez, a la izquierda se presenta una nueva alianza de partidos y movimientos, denominada Poder al Pueblo. Uno de sus candidatos es el sindicalista Giorgio Cremaschi.

Giorgio Cremaschi ha sido Secretario de la FIOM-CGIL, la Federación Empleados Obreros Metalúrgicos de la Confederación General Italiana del Trabajo. Hoy apoya al sindicalismo conflictual y en particular a la USB (Unión Sindical de Base), y “trata de estar con quien lucha y resiste”. Trabaja en la organización de Eurostop porque esta convencido de que “sin hacer cuentas con Euro, UE, OTAN, no se toca ni siquiera el margen del real poder capitalista e imperialista”. Y afirma: “Soy y permanezco comunista”.

La izquierda, también “radical”, ha sufrido un retroceso de conciencia en todos los niveles, primero de todo en términos de internacionalismo ¿Cuál es tu percepción?

Parto de una reflexión mía. Siempre he sido un poco hereje y siempre crítico hacia el socialismo real. Pero hoy no puedo sino constatar qué catástrofe para todos los pueblos y para todo el mundo del trabajo, en escala global, haya sido el colapso de la Unión Soviética. No es nostalgia, que no me pertenece, y por otra parte han sido sus mismas burocracias a hundir el socialismo real. Pero queda el hecho de que el colapso de aquel sistema y su sometimiento al capitalismo ha marcado un punto de inflexión negativo en la historia humana social. Las mismas socialdemocracias más anticomunistas han sufrido los golpes. La globalización ha asumido enseguida el signo del capitalismo liberal más violento y salvaje y verdaderamente se ha afirmado un mundo a una dimensión. Las izquierdas radicales al inicio han pensado de resistir con la contestación a la globalización, como se ha dicho a menudo, “desde abajo”, sin ponerse más el problema del poder y de la propiedad. “Cambiar el mundo sin tomar el poder” es un texto célebre. Ahora ser de izquierda radical y ser NoGloblal era la misma cosa, lo recuerdo porque hoy parece que contra la globalización estén solamente los neofascistas. Pero esto de ser noglobal tenía justamente el límite de no pensar en la estructura real del poder, económico y político. Y sobretodo de ignorar la cuestión de la propiedad, considerada un no-problema visto que el control desde abajo habría resuelto todo, sea que el patrón fuera privado, sea que fuera todavía público. Con la nueva fase de guerra global iniciada luego del atentado del 2001 a las Torres Gemelas y luego con la gran crísis capitalista empezada en el 2007 y todavía en curso, todo ha cambiado y el movimiento noglobal de izquierda (también grande, recordemos el New York Times lo ha definido la segunda superpotencia mundial) ha sido borrado del mapa.

Su ingenuidad sobre el poder ha sido usada por el mismo poder para destruirlo. Más que Imperio como lugar de la revolución de las multitudes, nunca un escenario estuvo más alejado de la realidad. No había Imperio, pero sí imperialismos que cancelaban todos los derechos sociales y conquistas del trabajo en sus casas para ser lo más competitivos posible. Los estados, de hecho, no desaparecían, si no que eran reconvertidos en instrumentos fundamentales del gobierno capitalista. Y el Superestado Unión Europea se revelaba el instrumento fundamental de esta privatización de los estados. La izquierda radical, incapaz hasta de pronunciar la palabra nacionalización sin fruncir la boca, no estaba en condiciones de proponer nada de alternativo, si no buenos propósitos. La trágica parábola de Tsipras y Siryza son la fotografía más cruda de todo esto. Un gobierno que había recogido el 60% de NO a la Troika de su pueblo, se ha convertido en el más diligente ejecutor de las órdenes de la Troika.

La izquierda radical europea ha muerto allí, desde entonces la protesta social no se dirige a ella sino a las varias formas de populismo. Derecha Lepen, centro Cinquestelle (Cinco Estrellas), izquierda Podemos y en parte Melechon.

¿Cómo se propone, en cambio, el debate de Eurostop? ¿En qué modo el surglobal atraviesa la lucha de los territorios en la construcción de un nuevo sujeto político? ¿Cómo se proyecta la sugestión del socialismo bolivariano en la construcción de un nuevo bloque social anticapitalista en Italia y en Europa?

Eurostop parte de este balance y entonces de la ruptura con el liberalismo sea socialdemocrático, pero también de una cierta “izquierda de los derechos” que ignora los poderes. Por esto nosotros damos valor al rol del estado en la economía en el sentido de la ruptura con el dominio del mercado, de la devolución y del agrandamiento de la propiedad pública. Nuestros tres NO a Euro, Unión Europea, OTAN, sirven a esto, a romper el dominio de la globalización del lado de sus poderes reales aquí en Europa. Y obviamente parte integrante de esta decisión es el rechazo a la guerra y a las políticas de guerra en condominio con los Estados Unidos.

Por esto nuestra identificación con los caminos de liberación de los gobiernos progresistas en América Latina es inmediata, para nosotros este es el internacionalismo. Que no es el cosmopolitismo de los profesionales burgueses que quieren vivir bien en las grandes ciudades y no les importan las periferias. No, nosotros somos y queremos ser otra cosa, estamos con la rabia social, no con los buenos propósitos. Y queremos que esta rabia social se dirija hacia el poder de los explotadores y no hacia los migrantes. Por esto somos anticapitalistas en el mismo modo en el que somos radicalmente antifascistas. Para nosotros el antifascismo no es el del confort del edificio liberal, que alimenta el racismo entre los pobres con sus injusticias, sino aquel de la parte social nunca aplicada por la Constitución nacida de la Resistencia. También aquí se ve que cosa tenemos en común con la cultura progresista y socialista de América Latina.

Venezuela bolivariana, donde más se han puesto en causa las relaciones de propiedad, esta bajo ataque. En algunos de tus escritos tu ha revelado las analogías entre el ataque hecho contra Maduro y aquel contra Allende en Chile. Pero, lamentablemente, hoy la izquierda “desorientada” por un balance falso del siglo XX no se puede mirar más a la cara a la lucha de clases y se posiciona de la parte equivocada ¿Cómo así?

Toda la América Latina, que ha tratado en varios modos y con diversos resultados, de romper las cadenas de la globalización esta hoy bajo el ataque de la restauración del poder imperialista de las multinacionales europeas y estadounidenses. El golpe blanco en Brasil y Paraguay, el gobierno reaccionario argentino han sido los primeros sucesos de la restauración. Pero la resistencia de otros estados compromete el diseño reaccionario y el de Venezuela es el pilar. Si el chavismo aguanta, la ofensiva imperialista va en dificultad porque el mundo no es es más el de una vez. También la potencia americana esta en un declive que Trump representa bien. De aquí el intensificarse del ataque al gobierno y al pueblo y la particular vergüenza para la Unión Europea y gran parte de sus llamadas izquierdas. Que en Venezuela apoyan simplemente al tradicional bloque reaccionario y fascista, que explota las dificultades económicas para imponer el regreso al peor poder siervo de las multinacionales. El paragón con Chile de Allende es natural para quien recuerda aquellos años, estaba con Unidad Popular en ese entonces y no se ha vendido hoy. Todo es igual, crisis económica y también errores del gobierno progresista que reducen el consenso. Sobre estas dificultades se botan los ricos para recuperar todo y comienza la subversión. Que de todas maneras no lograría sin el apoyo imperialista y el golpe militar. Allende había convocado a un referéndum, que habría ganado, para superar el boicot del parlamento, pero el golpe de Pinochet ocurrió antes. Ahora los mismos impulsos golpistas en Venezuela quieren impedir la Asamblea Constituyente, que marcaría un refuerzo enorme del poder popular. Si como por fortuna el ejército venezolano no es el de Chile, es así que de consecuencia se refuerza la presión subversiva internacional, tanto más descarada cuanto las fuerzas reaccionarias internas en Venezuela están en dificultad.

Es ahí que yo considero a Venezuela una prueba de fuego única. Quien esta con la agresión reaccionaria al gobierno de Maduro, es un adversario o un enemigo. Quien apoya a aquel gobierno, también con todas las críticas del caso, es un compañero. Punto y basta.

¿Por qué Venezuela bolivariana nos interesa y qué cosa piensa hacer la plataforma Eurostop? En sus libros, Luciano Vasapollo de la Red de los comunistas habla de un Alba para la Europa ¿Cómo la ves tú?

Como he dicho hasta hoy, el rol de los estados es decisivo en la globalización y, a menos de no esperar una revolución mundial contemporánea, quedará decisiva la lucha por arrancar los estados al dominio del capitalismo financiero. En América Latina ha habido una fractura del poder global que aquel poder quiere cerrar, sino lo logra somos todos más fuertes. Así Eurostop propone la ruptura con la Unión Europea y la OTAN. No sólo porque la experiencia demuestra que sin ruptura no se va a ningún lado, sino porque también de aquella ruptura seguramente derivarían otras. Encuentro penosa la izquierda que se cree la propaganda de régimen según la que si Italia rompiera con “Europa”, esta última compacta la aplastaría. Si hubiera el “Italexit” se rompería la jaula para todos, y la Unión Europea iría en crisis por sus fundamentos. Como ha siempre ocurrido con el resto de todo cambio y ruptura radical, que comienza en un punto, luego se difunde.

Luego ciertamente nosotros pensamos que los llamados PIIGS, que tienen economías y problemas similares, podrían encontrar acuerdos comunes. Pero, sobretodo para nosotros, la “Europa fortaleza del Norte” de la que Italia sería la frontera de expulsión hacia los pobres del Sur, esta Europa que se esta efectivamente realizando, es un horror de rechazar y combatir. Nuestra idea estratégica no es Europa Mediterránea, sino el Mediterráneo unido entre sus varias costas. Esto si sería un paso adelante hacia la paz y la justicia mundial.

Entonces para nosotros la ruptura de Italia con la Unión Europea es para de la puesta en marcha de un proyecto progresista y del renacer del socialismo más extenso. Añado que somos los únicos a tener este proyecto, porque la derecha obviamente no quiere la ruptura de la UE, sino solo más ferocidad hacia los migrantes. Y la izquierda oficial quiere cambiar la UE pero sabe muy bien ya que eso no es posible si se renuncia a la ruptura.

Pero el hecho de estar solos no nos amedrenta. La América Latina de hace 20 años era un continente bajo el dominio aparentemente indiscutible del dólar… sólo pequeñas minorías pensaban en otra realidad. Luego han estado Chávez y Lula.

En Venezuela ha estado la primera lucha armada del continente luego de la Revolución Cubana; contra una democracia y no contra una dictadura. Y la Ley contra el olvido, votada durante el chavismo, reivindica el derecho de los pueblos a la rebeldía, también armada y también contra las “democracias camufladas”. En Italia, al contrario, luego de un conflicto armado que duró casi veinte años y más de 5000 prisioneros políticos (todavía un centenar en prisión) no ha habido un balance, una ley de amnistía, y continúa la emergencia infinita bajo nuevas formas e idéntica sustancia, como los decretos Minniti, etc. ¿Piensas que también esto tenga que ver con el rechazo a encarar lo que esta sucediendo en Venezuela?¿Cómo se discute este tema en tu equipo?

Como Eurostop junto a la USB hemos lanzado una campaña contra la represión y por la amnistía. Hoy estamos a una dura vuelta de tuerca contra todas las protestas sociales y contra todos los comportamientos que el poder no aprueba. Respecto a los años 70 hoy estamos frente a una represión más orientada a impedir y reprimir luchas sociales de nativos e imigrantes. También aquí estamos frente a una tendencia jurídica reaccionaria que se alimenta en toda la Unión Europea. Las leyes Minniti, gravísimas, son perfectamente europeas. Evidentemente el poder teme una recuperación del conflicto más de lo que en ella crea una cierta izquierda resignada. De hecho, a más de la represión tradicional tenemos la amenaza de nuevas leyes anti-huelgas y una persecución similar a la de los años 50 contra toda disidencia y lucha en los lugares de trabajo.

Todo esto nos dice que el poder aquí donde nosotros esta contra el chavismo hasta en este plano; y esta claro que será difícil tener el reconocimiento de los conflictos del pasado por un poder que pretende aplastar a aquellos del presente. Pero naturalmente nosotros no nos rendimos.


Entrevista realizada por Geraldina Colotti
Tomada de Resumen Latinoamericano

Categorías: -

Ultimas Noticias

Más Noticias »

Logo Alba TV

Alba TV es un proyecto para la integración desde los pueblos, desde los movimientos sociales, desde las comunidades que junto a las televisoras comunitarias del continente articulamos las luchas populares contra el imperialismo, por la construcción y fortalecimiento de la identidad del sur, y para impulsar las transformaciones políticas, económicas y culturales hacia el socialismo.

Email: albadelospueblos@gmail.com

Caracas - Venezuela

RSS youtube vimeo

Alba TV 2007 - 2018
Permitida la reproducción citando la fuente.

Desarrollado con software libre
SPIP | Xhtml | CSS